Envío con seguimiento a toda la España peninsular60 tomos en stock, salen en 24-48 h

Jumbo Max 7: reseña, Tateo vuelve a cocinar

·

4 min de lectura

Jumbo Max es esa serie que te venden como «el farmacéutico que copia la Viagra» y que acaba siendo un thriller criminal bastante oscuro. En el tomo 6 Tateo rompió con la policía y se dio a la fuga. En este séptimo la pregunta es qué hace un fugitivo que solo sabe hacer una cosa, y la respuesta es la que te imaginas. A mí me ha gustado, aunque es un tomo de colocar piezas.

Tomo7, equivale al tomo 7 japonés
AutorTsutomu Takahashi (Sidooh, Detonation Island)
Páginas208 en blanco y negro
Precio10 €
Estado de la serieEn curso (16 tomos en Japón)

De qué va

Tateo Sone era un farmacéutico normal hasta que una pastilla contra la disfunción eréctil le cambió la vida y decidió fabricar su propia copia, la Jumbo Max. Durante un tiempo colaboró con el agente Osaragi para hacer caer a todos los implicados en la fabricación ilegal, pero en el tomo anterior la cosa se torció y acabó escapando y escondiéndose en Yokosuka.

En este tomo Tateo busca la forma de volver a fabricar. Mientras, Kanoko ha empezado a producir la Jumbo Max por su cuenta y ha fichado a un antiguo compañero de su época en el laboratorio de la universidad. Osaragi sigue el rastro de Tateo hasta el concesionario de coches de Suekane, llega tarde porque ya se han ido, pero se lleva una pista. Y además vuelve a aparecer Akane, la mujer de Tateo.

Lo que me ha parecido

De chiste a thriller

Lo que más me sorprende de Jumbo Max a estas alturas es lo poco que queda del chiste inicial. La premisa da para risas, pero Takahashi la lleva a su terreno: gente desesperada, dinero sucio y un protagonista que se va hundiendo cada vez más. En este tomo Tateo ya no es la víctima simpática del principio, es un tío que sabe que solo tiene una salida y la coge. Ese cambio está muy bien llevado.

La parte de Kanoko es lo que más me ha enganchado. Que haya alguien fabricando la misma pastilla por otro lado, y con gente de laboratorio de verdad, convierte la serie en una especie de carrera entre dos fábricas, y eso da mucho juego para los próximos tomos.

Jumbo Max 7 deja de reírse de su premisa y se pone serio de verdad.

Un tomo de mover fichas

La pega es que se nota que es un tomo de transición. Hay mucha persecución de Osaragi que llega tarde, mucho preparar el terreno y pocas escenas que te dejen con la boca abierta. La vuelta de Akane es lo más jugoso, pero queda más como anzuelo para el siguiente que como algo que se resuelva aquí. El dibujo de Takahashi sigue siendo muy sólido, sucio y con caras que transmiten muchísimo, y ayuda a que se lea del tirón aunque pase poco.

Lo mejor

  • Tateo, cada vez más al límite
  • Kanoko y su fábrica paralela
  • El dibujo sucio de Takahashi

Lo peor

  • Tomo de transición, pasa poco
  • La vuelta de Akane se queda en anzuelo

La edición de Norma

Norma la saca en rústica con sobrecubierta, 13 x 18,2 cm, 208 páginas en blanco y negro por 10 €, que para lo que está el manga ahora es un precio majo. Ojo con la ficha de Norma, que la cataloga como «costumbrismo»: de costumbrismo tiene poco, es un thriller criminal para adultos. En Japón la publica Shogakukan en la revista Big Comic desde 2020 y lleva 16 tomos, así que aquí aún queda camino.

Orden de lectura y presupuesto

  • Tras el tomo 6. La numeración de Norma va igual que la japonesa, así que no hay saltos. Si no la has empezado, ve al tomo 1.

Para quién es

  • Para quien ya va por el 6 y quiere saber qué pasa con Tateo después de la huida.
  • Si te gustó Detonation Island o te van los thrillers de gente normal que se mete donde no debe, Jumbo Max es lo mismo con una pastilla azul de por medio.

Ver la ficha de la serie y todos los tomos →

Veredicto

7

Sobre 10

Un tomo que avanza menos de lo que me gustaría, pero que deja montado un tablero muy interesante con dos fábricas y la policía detrás. Lo cerré con ganas de ver qué pinta Akane en todo esto.


Sigue leyendo